viernes, 12 de agosto de 2011


Yo no voy a decirte nada. ¿Para que ilusionar a mi corazón? ¿Para que dañarlo de gratis, si no hay nadie que lo cuide con valor? No voy a esperar nada, ya me dirá Dios. No he de quedarme abrazada a ninguna sombra de vos. Ni derramaré lagrimas, ni susurraré tu nombre en sueños, ni te haré dueño de ningún amor, no te asignaré cualidades que no sé si son contrarias a vos. Solo me daré un gusto alguna noche de invierno y recordaré ese beso tan perfecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario