sábado, 30 de abril de 2011
Lo mismo de siempre...
Ya no te quiero, ya no te escucho, ya no te espero, ahora tan solo me miento... Deja de robarme suspiros, que no te pertenezco, deja de crearme ilusiones que al final son dagas de acero... Estoy cansada de las canciones y de los desvelos, de reclamarme a mi misma por los errores ajenos, de las opciones que ni yo me presento, de lo mismo de siempre... de todo eso.
No tengo idea a donde estas, ni que hacías un mes atrás, no me importa, la verdad, solo atino a mírate en el recuerdo, a dibujarte en mi mente acurrucado en mi pecho, a suspirar en frente de este vacío lecho, a escucharte en medio... de este silencio eterno.
Te extraño, sin tener ese extrañamiento, base en los hechos, sin tener ese extrañamiento razones justa para existir, pero me valen un cuerno las razones, me valen un cuerno los argumentos, te extraño aunque no existas, te extraño por que técnicamente no te tengo, porque nunca te tuve y porque aun te deseo...
jueves, 28 de abril de 2011
Incredulidad absoluta.

Ya no creo ni en príncipes azules,
ni en sapos verdes,
ni en hadas madrinas,
ni en madrinas simplemente,
ni en que cenicienta
deje todo tan reluciente,
ni en que los leñadores
sean realmente tan fuertes,
ni en manzanas envenenadas,
ni en besos que me despierten,
ni en "papas noeles",
ni en mágicos reyes,
ni en ratones escurridizos
que te pagan por cada diente,
ni en que el tiempo lo cure todo,
ni en que todo vuelve,
ni en los fantasmas,
ni en los monstruos del armario,
ni en lo que escribo
en mi propio diario,
ni el los versos más tristes
de Neruda,
ni en que un hombre,
alguna vez, toco la Luna,
ni en que el mismo Sol
que nos alumbra
un día, tal vez, nos una.
No se que me pasa, estoy ansiosa de historias de amor. Abro cada mañana los blogs que sigo en busca de algo fresco, de algo que me haga creer que las estrellas brillan aun detrás de las nubes negras que me tapan, a veces, el cielo... y por desgracia me llevo el amargo trago de no encontrar nada. Hoy me dije: "Bueno sino las hay en los blogs me voy a ver alguna al teatro!" Pero el 24 fue la última función de la obra que quería ver: Margarita y Armando. En fin, como ya no creo en príncipes ni en sapos, ni encuentro ficciones o relatos donde pueda soñar despierta un rato, trato de crear ficciones en la almohada, trato de inventarme un mundo paralelo, trato de sonreir aunque sea en sueños...
sábado, 23 de abril de 2011
Hipotética

Si muriera hoy en tus brazos
estaría conforme con esa muerte,
si tus labios fueran los últimos
que rosaran mis sienes,
no podría pedirle más
a la vida ni a la muerte
si una palabra de afecto tuya
me despidiera para siempre,
y la felicidad más grande
me invadiría antes de esa muerte
si una lagrima tuya mi avisara
que me hecharas de menos
cuando deje este suelo
y no vuelvas a verme.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
