jueves, 31 de marzo de 2011

Morocho porteño

Me gusta tu nombre, tan simple, tan puro, tan pulcra la letra, tan liviana la palabra. Tan ameno tu rostro que esta integro en mente, no tengo que mirar fotos para recordar la distancia entre tus sienes. De repente parece que te conozco, de repente empiezo a hilar los hilos del destino y a responder esos porque. Me gusta, no llevas perfumes. Me gusta, vestís simple. Me gusta, no queres ser inalcanzable. Solo un hombre más entre las inundadas calles de Buenos Aires. Quiero atar los cabos que ate en otras personas, en mis paralelos de referencia, pero quiero atarlos en mi esta vez, quiero atarlos correctamente. Quiero que El de arriba me dé esa mano o que al menos me señale con el dedo a aquel morocho porteño (que estoy imaginando).

miércoles, 30 de marzo de 2011

Un Momento


Yo no quiero el engaño de un día:
tus manos no tiemblan, no sabes reir...
Yo no quiero la historia de siempre,
vivir un momento y luego morir...

sábado, 26 de marzo de 2011

(Me gustaría saber como hacer que quieras estar conmigo para siempre)


-¿Dónde estas?
-No lo se.
-¿Te busco?
-No estoy segura. Quizás un "mientras tanto" en la espera me venga bien. Me vienen a la mente difusas fantasías de romances que terminan O.K. (cero muertos). No se si te quiero poeta, si te quiero cantor, si te quiero pintor o con otro don para el arte. Sé que te quiero, que aun no venís y que tampoco te espero, o al menos no tan ansiosa como antes.
Hoy quiero creer que tenes los ojos café, quiero creer que sos alto, que sos gentil, que queres y crees lo que cantas, aunque me asusta el "ser bohemio" pero cuanto me atrae el amanecer de tu voz.
Yo tendré tiempo para idealizarte, para subirte en un pedestal que quizás no te corresponda, y vos ya tendrás oportunidad de arruinarlo todo, como siempre me sucede en las fantasías que construyo y que quedan en el fondo de un poso donde entierro todos mis muertos.

lunes, 21 de marzo de 2011

Tumbos

Últimamente voy a los tumbos, cuando creo que algo va bien, otra parte se me desencaja, vivo tapando huecos, que en la facu, que en mi salud, que en mi strees, que en mi trabajo, que en mis distracciones... y al final parezco nunca cubrir uno por completo.
Creo que es hora de entender que, al menos yo, no puedo vivir así y empezar a resignar cosas, ponerme y respetar las prioridades.
Me pongo a pensar que recién es el 3er mes del año y que ya tengo signos de que me esta agotando, de que yo misma no sé a veces como manejar las situaciones y todo eso me va asustando. Actitud, actitud, si! Le pongo actitud pero parece a veces que mi propio cuerpo no me lo cree y se alborota en mi contra solo para reprenderme y me complica aun mas.
Tengo demasiadas cosas en la mente y de repente las palabras de aliento no se oyen en mi oídos. ¿Otra vez: respirar y seguir? Quiero un descanso, quiero tranquilidad. A veces creo que mi ilusión de todo aquello es alcanzable y que esta cada vez más a mano, ojalá no me equivoque, ojalá yo misma no me complique la existencia.

martes, 8 de marzo de 2011

Quizá tus labios ya no sepan igual de dulces, y tus caricias sean toscas, tu piel me parezca áspera y tus movimientos torpes, quizá ya no suspire más por el destello azul de tus ojos penetrantes y quizá hoy también deje de soñarte...
¿A quien, sino solo a mi, le importa lo que pueda sufrir? ¿A quien, sino solo a mi, le importe mi respeto y amor propio? ¿A quien, sino solo a mi, le importe que me deje de importar lo que hagas y solo me importe cuanto consigo con ello ser feliz?

sábado, 26 de febrero de 2011

No sé porque pero cierto arte tiene un tinte tan enfermizo, como al que a veces este blog también apesta. Amores truncos, miradas inciertas, poemas que rayan con la carta de un suicido, demasiada expresividad

lunes, 21 de febrero de 2011


Ya se que el hubiera no existe y esas cosas, pero, siguiendo con las frases hechas, la esperanza es lo último que se pierde, ya quisiera yo que se hubiera perdido primero, porque la muy desgraciada parece ponerse rancia con el tiempo.
Ay! De a ratos me pongo a pensar en pensar lo que quiero, de a ratos recito tu nombre y un te quiero se me escapa, de a ratos un enojo no se con quien también salta... Es que la verdad no se con quien estar enojada, si conmigo, con vos o con el destino que parece ignorar mis plegarias.
Aunque quiero pensar que no las ignora, que espera el momento justo para enviar un "también te quiero" con tu boca como mensajero.
¿Porqué no me resigno? Me pregunto ¿Y porqué resignarme? Me respondo.
Ojalá alguien viniera a decirme "la posta", ojalá le hiciera caso... Ojalá no.


P/d.: No todas son pálidas, y eso se agradece, Dios me ha rodeado últimamente de gente que me quiere y a la que yo quiero con creces!